En estos días acudí a recibir las sesiones de supervisión. Somos un grupo de personas de distintas profesiones, junto a una supervisora que nos reunimos para revisar las vicisitudes de nuestro trabajo. Revisamos tanto cuestiones teóricas y técnicas, como cuestiones sobre cómo gestionamos personalmente eso que se da en el desempeño de nuestro trabajo.
En estos días acudí a recibir las sesiones de supervisión. Somos un grupo de personas de distintas profesiones, junto a una supervisora que nos reunimos para revisar las vicisitudes de nuestro trabajo. Revisamos tanto cuestiones teóricas y técnicas, como cuestiones sobre cómo gestionamos personalmente eso que se da en el desempeño de nuestro trabajo.
Lo que más me impacta es lo curativo que es experimentar que no estoy sola en esta tarea. Sentirnos reflejados en nuestras dudas, apoyados teórica y emocionalmente, comprendidas y con la sensación de pertenecer: SOSTÉN Y APOYO. Puedes expresar dudas, inseguridades, emociones sin tener que estar en el rol de “soy la que acompaña, cuida, la que tiene que saber y asumir la responsabilidad de decidir en todo momento” durante ese tiempo.
En esta ocasión, esto que relato tiene mayor peso pues, por diversos motivos, no había podido acudir a las dos últimas sesiones. Así mismo pone de relieve que necesito seguir afinando cómo estoy haciendo las cosas… cuales son mis prioridades… qué necesito o no para cuidarme y optimizar mi desempeño laboral que, inevitablemente, pasa por atender mi cuidado personal.
Como decía, además de atender cómo gestiono lo que se da en el trabajo, revisamos cuestiones técnicas y teóricas. Es un ejercicio de humildad y, a la vez, de valentía el abrir la ventana y verse como una profesional que se equivoca, que no siempre sabe con seguridad qué hacer, que nos asaltan las dudas. A la vez trabajamos el respeto al buen hacer, a la entrega y la dedicación.
Exponerse desde el respeto y el cuidado hacia una misma y a cada persona presente. El/la compañer@ comparte lo que considera que puede ser nutritivo, desde su sentir y punto de vista profesional, al tema que se está tratando. Esto aporta riqueza, frescura y sustento teórico al caso que revisamos. Cada persona toma lo que considera que le ayuda a nutrir y fortalecer su caso. En fin,formar parte, compartir, escuchar y aportar desde el respeto, cooperar, crecer como profesional, permitirte apoyarte, ir afinando tu desempeño profesional atendiendo lo personal y lo teórico.
En esto que se da tiene un papel relevante la persona que supervisa. Es experta en supervisión, se encarga de fortalecer la cohesión y la confianza que deposita cada persona en el grupo, proporcionar un clima emocional de respeto, escucha mutua, confidencialidad y participación. En lo teórico, revisar el encuadre del proceso terapéutico, elaboración de hipótesis conceptuales echando mano de la teoría que la avala (sistémico, gestalt, psicoanálisis,…), revisar posibles puntos ciegos del/la profesional, entre otras.
No quiero dejar de mencionar en esta propuesta compartida la cuestión de que este compromiso requiere tiempo y energía. Ambos aspectos son finitos por lo que me lleva a invitar a reflexionar sobre qué sería lo nutritivo en lo laboral en este momento para mi, como cuidarme sin que suponga una exigencia más:
- ¿Sería esta una forma de cuidarme en lo personal/profesional?
- ¿Es lo que necesito ahora?
-¿Se dan las condiciones para llevarlo a cabo?
- ¿Es esto lo que me nutriría frente a otras alternativas?
-¿La inversión de energía, tiempo y atención que me demanda es proporcional a la ganancia?
-¿Qué otras alternativas estoy haciendo para atender este aspecto de mi faceta laboral u otros aspectos del mismo campo?
- ¿Qué me aportan?
-En este momento contemplo otras alternativas?
Cuando comparto esto, quiero poner en valor a aquellas personas que se dedican al cuidado y atención de otras personas, especialmente al sector sanitario, educativo y psico-social. Sectores muchas veces no reconocidos en su justo valor, desde mi punto de vista, y sujetos a continuas exigencias y demandas, no siempre en condiciones óptimas.
Este que comparto con ustedes es un camino más para atendernos como profesionales...A la vez una disculpa para pararnos y revisar, desde el respeto y el autocuidado, qué necesitamos como profesionales y qué está en nuestra mano atender, cómo lo estamos haciendo y si necesitamos reajustar lo que estamos haciendo.



